5 Razones por las que deberías tener una sesión de maternidad
Alejandra Valencia
Tengo algo que confesar, y esto es, que me cuesta mucho trabajo estar del otro lado de la cámara. Para mí es todo un reto subir fotografías mías, hacer historias, en fin, mostrarme. Sin embargo estoy súper convencida de la importancia de las fotografías en nuestras vidas y cómo documentar los grandes sucesos de nuestra historia nos da sentido de pertenencia y no trae mucha felicidad.
Probablemente, si no tuviera toda esta certeza sobre lo importante que es documentar estos momentos, yo sería una mamá que dudaría en realizar una sesión de maternidad.
Así que aquí les quiero compartir las 5 razones por la cuales no me perdería la oportunidad de tener una sesión de embarazo
1.- Homenaje a tu cuerpo.
Una sesión es una manera increíble de honrar a tu cuerpo y todo lo que hace por ti, tu familia y tu bebé que está por nacer. El cuerpo es nuestro templo y todos los días realiza millones de funciones que nos permiten experimentar el mundo, y durante el embarazo esto se vuelve aún más maravilloso.
Entre más conozco mamás, más voy aprendiendo de todos los cambios extraordinarios que tiene el cuerpo para dar vida.
Es valorar esos cambios, disfrutarlos, documentarlos y agradecerle a tu cuerpo todo lo que hace para traer a tu bebé al mundo.
2.- Recordatorio de todo lo que has recorrido como mamá.
Desde el momento en el que concebiste hasta hoy y en el futuro. Podrás reconocer todo el crecimiento de corazón, mente y alma. Verás en esas fotografías, tus ilusiones y pensamientos y verás cómo has avanzado y has llegado a lugares que nunca imaginaste.
Observarás todo el trabajo increíble que has realizado como madre, así podrás abrazarte y reconocerte. En ocasiones vienen mamás a su sesión días antes del nacimiento, y cuando hago la entrega de sus fotografías, su bebé ya nació, y el impacto que tienen sus fotografías de su embarazo es doble, simplemente porque ya tienen a ese bebé en sus brazos.
3.- Celebración de una nueva etapa.
Así como cuando te casas, gradúas, cumples años etc. hay un fotógrafo para documentarlo. El crecimiento de tu familia es una nueva etapa que merece ser celebrada y capturada en fotografías. Es el inicio de una vida totalmente diferente y festejarlo con una sesión es una excelente manera de tomarte el tiempo y agradecer a la vida.
4.- Testimonio familiar.
Tener una sesión de maternidad es dejar un testimonio para tus hijos de todo el amor que hubo para que se formara su familia. Es decirles que vienen de un deseo hermoso de tenerlos y ver la alegría de sus papás en el embarazo será un regalo increíble para ellos.
5.- Tus fotografías pueden ser sólo para ustedes.
Estamos acostumbrados a ver en redes a familias que comparten los resultados de sus sesiones, pero esto no es obligatorio. Puedes realizar tu sesión y que las fotografías queden reservadas para ti y tu familia. Serán imágenes que podrás disfrutar de manera privada, compartiéndolas únicamente con tus personas favoritas.
Una cosa más.
Selecciona al fotógrafo ideal para ti. Es súper importante para tu sesión de maternidad que conectes con tu fotógrafo. Hay muchas opciones de fotógrafos, y cada uno tiene su estilo. Asegúrate que conectas con su estilo. Así podrá representar la esencia de tu familia. Piensa bien que tipo de sesión quieres, interior o exterior, a quien quieres incluir en tus fotografías, si quieres mostrar tu pancita o no, qué tipo de ropa te gustaría usar, todas esas cosas te ayudarán a encontrar el fotógrafo ideal para ti.
No todos los fotógrafo son ideales para todas las familias. Pero con un poco de investigación encontrarás al que pueda documentar estos momentos tan importantes en sus vidas. Recuerda que es un momento muy íntimo y sentirte en confianza será parte importante de tu experiencia.
En fin, una sesión de maternidad debe ser una experiencia de relajación y disfrute. Es un rato de quietud en el que estás con tu familia y disfrutas ese momento previo al nacimiento de tu bebé. No se trata de vanidad o superficialidad, es mucho más profundo que eso.
Podrás arrepentirte de no se hacerlo, pero nunca te arrepentirás de tener esas fotografías para ti, tus hijos y todas las generaciones futuras.